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Mi caso y como lo resolví ...

Casos reales, de enfermedades o situaciones, resueltas positivamente, que pueden ser una guía que calme la ansiedad inicial del impacto al conocerse la situación que los aqueja.

Fuí alcohólica y logré superarlo.

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hace mucho tiempo quería escribir algo sobre mi vida y hoy se me presenta la oportunidad para contar mi experiencia que sé, puede ayudar a muchas mujeres que estén sufriendo como yo lo estuve en algún momento.

Soy la menor de 5 hermanos , hija de padres muy trabajadores, pero con una familia que consumía mucho licor, mi padre tomaba casi a diario. Desde que estaba muy pequeña ya el licor en mi casa era tan conocido como la leche y aunque nunca pasamos situaciones económicas difíciles, si vivíamos un completo infierno cada vez que mi padre llegaba ebrio a casa, que era casi todos los días. Nos criamos viendo sufrir a nuestra madre permanentemente.

Asi pasaron los años y cuando estaba haciendo mi bachillerato, con mis amigas, comencé a consumir licor en las famosas minitecas o cuando nos reuníamos a hacer algún trabajo, o a veces en el mismo colegio. Me empezó a gustar no el sabor sino el efecto que me producía, se me quitaba el miedo, era mas efusiva y participativa con mis amigos, me integraba más facil y no sé porque todo esto me hacía sentir feliz, a diferencia de mi amigas, tomaba más rápido, aguantaba mucho aunque muchas veces llegaba ebria a mi casa. Apenas tenía 15 años, mi mamá se enfurecía pero igual ella nunca pensó que en mi se estaba desarrollando una enfermedad como esta para la cual estaba predispuesta mas que otros por el hecho de ser hija de un alcohólico.

Quede embarazada a los 16 años, me casaron con el papá de mi hija y ya con más libertad cada vez que había oportunidad me emborrachaba. A los 19 años mi hermana, preocupada por mi adicción, me llevo engañada a un grupo de Alcohólicos anónimos. Fui a cuatro reuniones y no me quede porque no aceptaba que tenía problemas con el alcohol, yo estaba muy joven y nunca tomaba tanto como mi mi papá y mis hermanos, los alcoholicos eran ellos, yo no.

Quede embarazada de mi segunda hija, en ese entonces bebía casi todos los días, era tan fuerte mi obsesión por el trago que sabiendo lo perjudicial que era en ese estado, bebí los primeros meses de embarazo. Después de esto mi situación empeoro, no volví a trabajar, y me dedique los viernes y sábados a beber, los domingos, lunes, martes , miércoles y jueves soportando la depresión de la última rasca, haciendo oficio tratando de reparar los daños hechos y el viernes nuevamente lo mismo todo lo que había pasado y todo el dolor que me había producido la tomata del fin de semana anterior, se habia olvidado.

Pero yo seguía insistiendo que no tenía problemas con el alcohol por que nunca deje a mis hijas solas, nunca fui infiel, además mi casa siempre estaba limpia y siempre había comida hecha, me cambie muchas veces de casa, tratando de huir, Fui maltratada muchas veces por mi esposo, habían momentos en que me levantaba golpeada y no sabía ni me acordaba porque. Mis amigas con las que bebía empezaron a darse cuenta que mi manera de beber no era normal, con 26 años me sentía vieja, cansada, mi mirada era triste y a ratos queriéndome morir.

El 05 de noviembre del 2000 me levante después de una borrachera terrible y me di cuenta que estaba otra vez golpeada, ese día acepté que tenía problemas con el alcohol, comprendi que habia una dependencia tan grande en mi organismo que no era capaz de vivir sin alcohol, y cuando no tomaba, sentía alucinaciones, veia monstruos, sentía delirios de persecusión, no soportaba a mi hijas, me daba miedo de morirme. Me armé de valor y le dije a mi mamá antes de que me regañara, que asistiría a un grupo de alcohólicos anónimos que había visto en mi barrio.

Las horas de ese día fueron eternas. Llegaron las 7 p.m. y asistí a la reunión. Me acuerdo que habían dos señores que me dieron toda la información de lo que se trataba el programa, ese día asistió una mujer y su experiencia me motivo a que me levantara y hablara asi: mi nombre es ...  , tengo problemas con la bebida, y necesito ayuda. Ellos se levantaron me aplaudieron y me dieron la bienvenida. Me aseguraron que no iba a ser fácil pero que solo por 24 horas lo podía lograr, me enseñaron un programa de amor que esta escrito en 12 pasos que ayudan a aceptar el problema, a encontrar un Poder Superior en uno mismo, a conocerse, a hacer una confesión de faltas, a reparar los daños causados y a transmitir y ayudar con mi experiencia a otros alcohólicos que sufren , el trabajo con otros alcohólicos es lo que me mantiene sin beber solo por hoy.

Segui juisiosa con el programa y después de casi diez años mi vida cambío radicalmente, aunque no pude recuperar mi matrimonio, ni todo el tiempo perdido, mi recuperación tiene un precio que es el dolor de crecimiento, hoy puedo decir que Dios es maravilloso, que me ama y me dio la oportunidad de volver a nacer y de construir una vida nueva, feliz y útil. HOY SOY FELIZ SOLO POR LA GRACIA DE DIOS, se acabaron los malos momento, mi dignidad de mujer volvió a renacer, me refugio en el amor a mis hijas orientandolas aconsejandolas y viendolas crecer. Espero volver a sentir el amor de un hombre que no me maltrate y me valore. Mi autoestima está en el punto más alto.

Si conoce a alguien que tiene problemas de alcoholismo, puede encontrar información de los grupos de alcohólicos anónimos en las primeras páginas de los directorios telefónicos, en internet, o llamando al 113, lo importante es querer cambiar. Los alcohólicos no tenemos la culpa de tener esa enfermedad, pero si la responsabilidad de recuperarnos.

Si usted tiene un ser querido con este problema tenga en cuenta esto para ayudarlo:

El tratamiento de las personas con una adicción al alcohol empieza por el reconocimiento del problema. El alcoholismo está asociado con la negación, lo que permite al paciente creer que no necesita tratamiento. La mayoría de las personas con una dependencia del alcohol acceden al tratamiento bajo presión de otros. Es muy rara la aceptación voluntaria de la necesidad de tratamiento. Es difícil conocer los mecanismos de defensa que han permitido seguir bebiendo a la persona con dependencia del alcohol y se requiere un enfrentamiento con la familia y personas allegadas.

Se debe convencer a la persona cuando está sobria, y no cuando está bebida o con resaca. Una vez que ha reconocido el problema, la abstinencia del alcohol es el único tratamiento. Además se pueden dar programas de soporte, rehabilitación, seguimiento etc. También suele ser necesario el tratamiento de la familia, porque el alcoholismo crea víctimas entre la gente allegada.

Me haría muy feliz saber si le pude ayudar a alguien, gracias.

Comentarios 

 
0 #2 Nancy Mariani 08-01-2013 02:05
Valiente, luchadora, me encanto leer tu histoiria, cuanto valor para contar tu vida, pero sirves de un hermoso ejemplo,Mi hermana es alcoholica, y se volvio muy mala, no sabe lo que es compasion, y lastima continuamente a nuestros padres, hay mucho dolor en la familia, yo vivo muy lejos de ella, quize aydarla muchas veces, pero siemrpe respondio con rencor y odio y no quiere hacer nada, triste, muy triste...Gracias por tu ayuda :-)
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+2 #1 jose romero 23-05-2011 10:33
excelente testimonio
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