Spanish English
Idiomas

Portapaz

Soy casada y siento deseos de tener una relación lésbica, ¿qué hago?

E-mail
No se apresure a tomar ninguna decisión, no se deje llevar por los impulsos y deseos de lo que después se pueda arrepentir. Tenga en cuenta que no podrá volver el tiempo atrás y reversar la situación.

Los deseos que experimenta cobrarán mayor o menor importancia, según la evaluación que usted haga de los mismos de los pensamientos que circulen por su mente, de las sensaciones que le generen y de la fuerza con que los vivencie.

Podrá tomar una decisión acertada para su futuro, dependiendo de la tendencia de sus gustos, de si ésta situación se había contemplado en sus fantasías sexuales o si corresponde definitivamente a deseos asociados a la cotidianidad que esta rutinizando su relación sexual matrimonial y quiere entrar en la ¨onda de la actual cultura¨.

Si decide hacer caso de sus deseos actuales, se ubicaría probablemente en una escala de prácticas sexuales que va desde la heterosexualidad total, la heterosexualidad combinada con homosexualidad, a la homosexualidad predominante, lo cual está determinada por la atracción selectiva que las personas hacen sobre uno u otro género y sobre su proyecto de vida.

Es muy necesario que reflexione acerca de su compromiso matrimonial, de lo que representa para ambos y para su familia en caso que tengan hijos. Los modelos familiares son los que configuran los comportamientos y desarrollos futuros de ellos y de la misma sociedad. Determine si estaría dispuesta a poner en riesgo su hogar.

Profundizando en el tema

La homosexualidad, es muy antigua en la historia de la humanidad. En Roma, por ejemplo, se practicó de manera abierta y común; en Grecia se practicaba por los intelectuales, filósofos e incluso religiosos. Este comportamiento se practica espontáneamente entre algunas especies de animales, aunque también puede estar condicionada, es decir aprendida. La conducta sexual humana se desarrolla en una escala que va desde la heterosexualidad hasta la homosexualidad permanente, de modo que algunas personas heterosexuales tienen ocasionales encuentros homosexuales; en otros, predomina la conducta heterosexual con algunos encuentros incidentales de homosexualidad; algunos heterosexuales practican mayor homosexualidad ocasional; también están aquellos que tienen encuentros, al mismo tiempo heterosexuales y homosexuales y otros que son definitivamente homosexuales. De modo que las inclinaciones hacia unas u otras prácticas combinadas o no son definitivamente, decisión personal.

Algunos homosexuales manifiestan que desde niños descubrieron esta inclinación, otros, la han aprendido en el contexto, otros han confesado que su preferencia obedece a una violación por parte de una persona del mismo sexo, aunque no se puede dejar de lado que, algunos homosexuales se iniciaron como tales por encuentros casuales e inesperados. Se puede decir, sin temor a equivocarse, que la homosexualidad es la preferencia de una persona para relacionarse sexualmente con miembros del mismo género. Aunque hoy día cobra fuerza la idea según la cual, la homosexualidad es otro género y que el género es una construcción cultural, lo cual va en contraposición a la postura creacionista del hombre que afirma que en el principio DIOS sólo se creó al hombre y a la mujer y que la conducta homosexual es antinatural.

La práctica de relaciones sexuales entre mujeres se denomina lesbianismo, situación que es cada vez más abierta y frecuente en diferentes edades, espacios sociales y países del mundo. En varios países ya se cuenta con normatividad que promueve la aceptación de la diversidad sexual. En otros más conservadores, se considera al lesbianismo aún como una desviación sexual.

Entre las mujeres son frecuentes las expresiones de cariño, felicidad, tristeza, que incluyen frecuente contacto físico como abrazos, besos y caricias y contribuyen a mantener el lazo de amistad y se configuran en una “especie de complicidad” y aceptación o consuelo para afrontar las diferentes y variadas situaciones que se viven cotidianamente. De manera que quizás son más aceptadas por la sociedad los encuentros sexuales entre mujeres que entre hombres. La relación social de la mujer homosexual no varía al punto de mantener incluso su aspecto físico natural inicial.

El estilo de vida de las lesbianas en la esfera pública, ha estado cambiando, antes era más privado y discreto en las expresiones de afecto, menos extravagante y promiscuo que en homosexuales hombres. Hoy por hoy con la aceptación que se ha generado, son más abiertas en sus expresiones e intercambios afectivos y pasionales en público, han superado la barrera de la discreción. Logran establecer relaciones duraderas con roles complementarios en todas las actividades sexuales y cotidianas. Suelen ser celosas y posesivas al punto que ante el rompimiento entran en mayor desarreglo afectivo emocional que en una relación heterosexual.

El aspecto fundamental que determina la preferencia sexual, según Alvarez Gayou (2000) en McCary (2000), es la atracción no necesariamente erótica, que se experimenta hacia los aspectos relacionados con el aspecto físico y puede existir, el cariño, el amor y enamoramiento. De modo que los homosexuales son aquellas personas que sólo siente atracción hacia personas del mismo género, pero que pueden reconocer belleza en el otro género, que implicaría un cierto grado de atracción. Mientras que la heterosexualidad, hace referencia a las personas que sólo sienten atracción por personas del otro género, pero que son capaces de reconocer belleza en personas del mismo género, lo cual implicaría un cierto grado de atracción hacia ellas. Esto hace pensar que las personas podrían en un momento dado sentirse atraídas por personas del mismo género y llegar a tener experiencias homosexuales incidentales.

Un factor que puede incidir en la iniciación de relaciones bisexuales o en relaciones definitivamente lésbicas es el hecho de haber estado observando videos pornográficos donde aparecen escenas de lesbianismo, que han despertado el deseo para mantener una relación de esa naturaleza y quisiera experimentar la fantasía que allí se recrea.

Algunas personas, incluso casados, mantienen relaciones bisexuales, es decir, disfrutan sexualmente del contacto con personas de ambos sexos y aunque casados, adoptan un estilo de vida que les permite satisfacer sus inclinaciones sexuales, en tanto que muy pocas lesbianas se involucran con un homosexual del otro sexo por conveniencia o apariencia y a pesar de reconocer que en el pasado habían mantenido relaciones heterosexuales, una vez iniciadas en el lesbianismo se mantienen como lesbianas.

Cuando se cuenta con un compromiso matrimonial heterosexual con actividad sexual y se está ante la oportunidad de considerar relaciones lésbicas, es muy importante tener presente, que una nueva y novedosa experiencia sexual crea engranes, es decir, vínculos afectivos y físicos, y que una vez iniciados son muy difícil de romper. Se trata de una experiencia que en lo físico puede exponerla a usted y a su esposo ante el riesgo de enfermedades de transmisión sexual y SIDA.

El estar cambiando de pareja sexual del esposo a una relación lésbica y nuevamente al esposo y continuar en la práctica bisexual, se está expuesto a un gran número de agentes patógenos que pueden ser transmitidos por vía sexual, ya que con frecuencia no ocurre transmisión de un solo agente, sino de un conjunto de ellos.

Las enfermedades de transmisión sexual ETS, pueden dejar secuelas de esterilidad y otras disfunciones en la capacidad reproductiva de las personas. En las mujeres, por ejemplo el dolor pélvico crónico, la enfermedad inflamatoria pélvica y la infertilidad, son consecuencia de las ETS. Algunas de estas enfermedades pueden pasar de la madre al hijo durante el embarazo o durante el nacimiento como la sífilis, el VIH/SIDA, la hepatitis B, la gonorrea, la clamidiasis y el herpes genital, entre otras.

Comprensión sin actuación

Puede asumir la situación, sin dar rienda a sus deseos actuales, porque comprendió que podría obedecer a la frecuencia con que hoy día se presenta el lesbianismo y por observarlo muy cerca ya de su círculo laboral, social o familiar y de alguna manera siente atracción o curiosidad por vivir nuevas experiencias, pero no se atreve a involucrarse en una relación lésbica, porque sabe que probablemente quedaría allí atrapada y no quiere poner en riesgo la estabilidad de su relación matrimonial y logra controlar sus pensamientos y ponerle romanticismo a su relación matrimonial, o simplemente no se atreve porque al analizarlo detenidamente, decidió no ir en contra de los principios, valores y creencias, los que considera fundamentales para su proyecto de vida personal y familiar.

Comprensión con actuación

Es muy importante que saque tiempo para pensar sobre el asunto y aclare sus sentimientos, deseos y lo que su matrimonio representa para usted e igualmente confronte la atracción que experimenta para realizar prácticas sexuales lésbicas, frente a su sistema de creencias y valores y decida, teniendo en cuenta por lo menos los siguientes aspectos:

No se atreve a establecer una relación lésbica porque:

  • La conducta podría ubicarse en la escala de heterosexualidad predominante con homosexualidad incidental, en principio y podría o no concretarse.

  • Definitivamente podría eliminar estar viendo videos pornográficos porque sabe que le incitan al deseo de practicar sexo lésbico.

  • La situación se ha contemplado en sus fantasías sexuales y el deseo es sólo una manifestación que logró controlar.

  • Decididamente usted sopesó la situación y prefiere no ir en contra de sus patrones de crianza y los códigos espirituales que rigen su vida.

  • El deseo, solo hizo parte de la fantasía y usted no está dispuesta a poner en riesgo su relación matrimonial.

Estaría dispuesta a involucrarse en una relación lésbica porque:

  • Se sentiría agradada y a gusto y le interesaría también continuar aún  asumiendo el riesgo de perder su matrimonio.

  • Está dispuesta asumir el riego del contagio de una enfermedad de transmisión sexual o SIDA.

  • En cualquier caso es importante que analice muy bien las consecuencias y que determine si está dispuesta y preparada para afrontarlas.

  • Está de acuerdo con la libertad sexual, el disfrute y la diversidad cultural como algo propio de los tiempos actuales.

  • Está segura que no se arrepentirá pase lo que pase y a afrontar los cuestionamiento de familiares y amigos.

Trate de recuperar el romanticismo de la relación, creando espacios y lugares de su hogar, o aquellos que ustedes como pareja solían disfrutar.

Propóngale a su esposo ser más creativos en sus relaciones sexuales de acuerdo con los gustos, motivaciones y sistema de creencias.

Piense en todas las cualidades de su esposo, en las cosas hermosas que han compartido y en las posibilidades que tienen como pareja y como padres, si es el caso.

Alternativas de acción externas

Orientación psicológica: Acuda cuando…

* Le es imposible manejar la situación y desea contar con asesoría profesional para aclarar sus pensamientos y sus sentimientos.

* A pesar de conocer sobre el tema y ya tener las cosas claras, le genera intranquilidad y la situación está interfiriendo seriamente con sus actividades laborales, familiares y sociales.

* Esta muy confundida y no logra precisar cuál es la actitud más adecuada.

La atención psicológica implica total confidencialidad, el respeto por el sistema de valores y de creencias. La orientación se realizan dentro de la ética profesional y las decisiones que se tomen están centradas en las personas que son atendidas. En todo caso, dependerá de las características particulares del contexto y de la persona, de sus expectativas y de su sistema de creencias. Usted puede decidir en conjunto con su amiga o sola, si prefieren asesoría cara a cara o virtual y si prefieren ser atendidos por un psicólogo o por una psicóloga. Asegúrese de consultar con un profesional con experiencia en el tema y que cuente con equilibrio psicológico.

Orientación espiritual:

El apoyo espiritual es una alternativa que le puede ayudar a cubrir los vacios que experimenta y permitirle aclarar de manera definitiva sus sentimientos, pensamientos y deseos..

Le sugerimos que se asegure de asesorarse de una persona equilibrada espiritual y psicológicamente.

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

Usted esta aqui: Inicio