Spanish English
Idiomas

Portapaz

Descubrí a mi esposo mirando obscenamente nuestra hija adolescente. ¿Cómo procedo?

E-mail

Preambulo

La constitución de familia esta basada fundamentalmente en la confianza donde la intimidad y compromiso es el centro para su crecimiento y desarrollo, de modo que es muy importante que usted se ocupe de la situación que le preocupa con mucho cuidado e inteligencia. Cualquier acción equivocada puede poner en riesgo la integridad familiar o quizás la de su hija.

Aunque el abuso cada vez es más creciente, debe estar alerta tanto a las señales específicas que lo caracterizan o a una mala interpretación que pudiera usted estar haciendo.

Profundizando en el tema

La adolescencia se caracteriza por los cambios físicos y psicológicos, cuando el torrente de desarrollo en interacción con los factores socio culturales dan paso a asumir nuevas actitudes y comportamientos, su sexualidad se ve transformada, haciendo ver a las jovencitas más atractivas, sensuales y provocativas en un despliegue de conductas naturales y aprendidas, que puede ser leída por otros como sugestivas y sensuales.

A esa edad empiezan a ser presa de muchas miradas. Miradas de admiración, del descubrir sus nuevas expresiones, de la hermosa cara, mirada y formas que están apareciendo, descubriendo a la mujer en la que se convertirá, lo cual las hace más llamativas. En ocasiones los padres, hermanos, familiares y amigos, quedan absortos observándolas en su transformación, situación que les molesta porque les intimida. Miradas que se hacen sólo con ello, con admiración y sorpresa, miradas limpias, de respeto y cariño fraternal.

Sin embargo, no siempre es así, algunos adultos especialmente incultos y faltos de autocontrol emocional, dan rienda suelta a sus impulsos y les miran con deseo o a veces llegando a ser irrespetuosos y obscenos con sus miradas y palabras, como con el propósito de seducir. Esta última situación pone a las adolescentes en riesgo de un posible abuso que no necesariamente pueda tener involucrada una relación sexual violenta.

La sola intimidación con sus miradas y palabras ya esta violentando la psique de la jovencita, en tanto es una situación para la cual aún no cuenta con los recursos personales que la puedan poner a salvo. Un abuso sexual, desde personas conocidas empieza con las miradas seductoras, los jugueteos, los obsequios, las caricias, hasta poco a poco ir ganando la confianza de la adolescente y lograra seducirla, en ocasiones con su misma complacencia, porque ha sido presa de sus hormonas que difícilmente logró controlar.

Para un número significativo de adolescentes sus primeras experiencias sexuales ocurren en forma involuntaria y violenta. La forma más común de abuso sexual sucede entre una jovencita adolescente y un pariente o amigo de la familia adulto, hombre, mujer. Siendo más frecuentes el padrastro, madrasta o el novio o novia de alguno de los padres. Generalmente la madre permanece ajena a la situación de abuso y entonces el abuso continúa por largo tiempo, volviéndose un secreto entre el abusador y la víctima por coacción de alguna índole.

En algunas culturas más que en otras, especialmente en zonas rurales, los padres suelen abusar de todas sus hijas o de algunas de ellas, con quienes procrean hijos, vínculo que las mantiene presas del abusador que al mismo tiempo es el protector con figura de autoridad.

Las redes sociales en la internet, es otro facilitador importante para el abuso sexual de las adolescentes, allí al ubicar su galería de fotos y contactarse con tantos ¨amigos¨, están expuestas a citas clandestinas que terminan muchas veces en violación física o con el involucramiento en relaciones amorosas indeseadas.

Las adolescentes que están siendo víctimas del abuso sexual pueden presentar múltiples síntomas. Generalmente experimentan vergüenza y sentimientos de culpa, aislamiento social, son retraídas, tienen temor en la expresión de sentimientos y recelosas de los adultos. Se sienten totalmente impotentes para liberarse de la situación por sus propios medios, porque se encuentran en situación de indefensión.

Algunas jovencitas presentan problemas de aprendizaje, o malestares físicos y otras caen fácilmente en la promiscuidad sexual. También pueden volcar la ira sobre sí mismas presentando conducta de autoagresión verbal y física. Se deprimen con mucha facilidad y piensan en el suicidio constantemente. Su autoconcepto esta totalmente destruido por cuenta del abusador o los abusadores.

Las consecuencias en la edad adulta esta dada por la gran dificultad para establecer relaciones de pareja estables e incluso si llegan a ser madres pueden presentan dificultades en la relación con los hijos.

La adolescencia es una época en la que se experimentan muchas presiones debidas a los cambios internos, a las presiones sociales de la cultura y a la necesidad de ajuste personal por lo que se requieren de apoyo por parte de los padres para lograr un sano autoconcepto. El adolescente que esta siendo objeto de abuso sexual o que está en riesgo del mismo, se encuentra en una situación de alto riesgo psicológico y social, por lo que en ocasiones prefieren huir de casa o caer fácilmente en el alcoholismo y/o las drogas.

Uno de los aspectos que favorece que las niñas y adolescentes sean víctimas del abuso sexual es la obediencia a la autoridad de los adultos. Durante la crianza se enfatiza en la obediencia a los mayores. La obediencia sin discriminación hace que las víctimas de posible abuso se sometan incuestionablemente a aquellas personas que aparte de representar una figura de autoridad son las figuras que les proveen amor y protección.

Nunca, siendo importante, se les enseña a niñas y adolescentes a discriminar cuando no obedecer, siendo la desobediencia en una situación se abuso, la que les permitiriría resguardarse del riesgo al abuso, es muy necesario entrenar a las adolescentes a que no siempre se debe obedecer, particularmente cuando hay señales de abuso, caso en el cual la obediencia es destructiva. Son muchos factores los que contribuyen a la obediencia en todo, presiones que forman conjuntamente, una fuerza poderosa a la que las adolescentes se pueden sentir incapaces de resistir.

De otro lado y en relación a la percepción acerca de la conducta de los demás, nuestras atribuciones acerca del comportamiento de los demás juegan un papel importante. Si decidimos que las intenciones de los demás se hicieron a propósito de un deseo malintencionado, obsceno, es probable que tomemos represalias. En muchas ocasiones, interpretar las acciones de los demás no es una tarea fácil: su comportamiento puede ser ambiguo y no se puede determinar si es o no malintencionado y adquiere relevancia distorsionada, es así que se crea un sesgo atribucional hostil.

Puede suceder que el estilo de pensamiento que tenemos esté incidiendo en la atribución que hacemos del comportamiento de la otra persona. Cuando la mujer tiene la tendencia a un pensamiento catastrófico y malicioso, es muy posible que haga más fácilmente un sesgo atribucional, es decir que hace una malinterpretación.

Comprensión con actuación

De inmediato, tómese un tiempo para evaluar las percepciones que usted tiene sobre la comunicación no verbal y expresión de sentimientos hacia su esposo y de su esposo hacia su hija, de modo que pueda aclarar si la percepción es un hecho real o se trata de una mala interpretación y sesgo atribucional de su parte.

Genere muy pronto y fuera de casa, la oportunidad para hablar con su esposo abierta, clara y tranquilamente sobre la situación, empleando el tono de voz, los términos adecuados y precisos., así como una postura corporal dispuesta para la escucha. Es importante que ambos puedan expresar sus pensamientos y sentimientos al respecto, esto ayudará a aclarar la situación y la ayudará para que aclare la situación. Debe tener mucho tacto porque así como la situación puede ser un hecho real, también es posible que usted esté malinterpretando la situación y si no sabe abordarla podría desencadenar un conflicto familiar. Si no se siente en posibilidad de hacerlo, pida ayuda psicológica para tratar el asunto, pero no lo aplace.

Esté alerta en caso que su hija le haya comunicado o le comunique a usted de alguna manera la incomodidad que le puede causar la expresión de sentimientos de su padre y aproveche la oportunidad para aclararle la diferencia que puede encontrar entre la expresión de sentimientos de sus padres hacia ella y los de otras personas hacia ella, de modo que ella aprenda a identificarlo y a comunicar cuando cree que existe riesgo.

En caso que usted haya logrado hablar tranquilamente con su esposo y se trata de una mala interpretación de su parte, recurra a:

Practicar el genuino perdón con alternativas para el cambio de percepciones para rehacer el concepto que tiene de su esposo.

En caso que existan evidencias muy reales y si su esposo reconoce el grave error que cometió, ayúdelo a reconocer la necesidad de asesoría profesional para superar la situación de manera que se preserve la relación afectiva familiar de modo equilibrado y con genuino amor paternal. Es importante que programen visitas y controles psicológicos cuando identifiquen que la conducta está muy instalada.

Si efectivamente es un hecho real, recurra por ayuda profesional y si es el caso al programa local de protección familiar.

Alternativas de acción externas

Orientación psicológica: Acuda cuando

No le es posible manejar la situación con sus recursos personales. No deje pasar el tiempo.

A pesar de conocer sobre el tema sus sospechas son muy fuertes y evidentes. Consulte con urgencia.

Su hija le haya comunicado su incomodidad y sospechas sobre el asunto. Pida ayuda profesional.

Sus percepciones eran totalmente falsas y se rompió la confianza entre usted y su esposo poniendo en riesgo la relación familiar.

La atención psicológica implica total confidencialidad, el respeto por el sistema de valores y de creencias. La orientación se realiza dentro de la ética profesional y las decisiones que se tomen están centradas en las personas que son atendidas. Un aspecto muy importante es que las personas estén en disposición de recibir apoyo. En todo caso, dependerá de las características particulares del contexto y de la persona, de sus expectativas y de su sistema de creencias. Usted puede decidir en conjunto con su pareja y/o con su hija, si prefieren asesoría cara a cara o virtual y si prefiere ser atendido por un psicólogo o por una psicóloga. Asegúrese de consultar con un profesional con experiencia en el tema y que cuente con equilibrio psicológico.

Orientación espiritual:

El apoyo espiritual es una alternativa que le puede ayudar a aclarar y a comprender mejor la situación. Puede hacer parte de la asesoría psicológica o puede ser independiente de ella de acuerdo con su sistema de creencias.

Le sugerimos que se asegure de asesorarse de una persona equilibrada espiritual y psicológicamente.

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

Usted esta aqui: Inicio