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Ví a mi hijo adolescente espiando a su hermana mayor cuando se vestia, ¿qué hago?

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Teniendo en cuenta que la situación ya sucedió y que sea posible que su reacción haya sido de censura y recriminación hacia su hijo, es comprensible en cuanto que a quien estaba espiando era a su propia hermana.

Es mejor que usted, sea prudente y no le informe a su hija sobre la situación, de manera que no se genere discordia entre ellos dos y para que su hija no se sienta vulnerada, aunque usted sepa, que ella se encuentra en una situación de desventaja ya que su propio hermano, le estaba realmente, alterado su derecho a la intimidad y privacidad. Y, debe estar muy alerta para asegurarse que la situación no se repita. Busque hablar con su hijo lo más pronto posible, no aplace la situación.

En caso de que su hija se haya dado cuenta de la situación, es imprescindible, que usted aparte tiempo prudencial para hablar con ella, para explicarle la edad que está viviendo el hermano, le aclare las diferencias en la manifestación de la conducta sexual en hombres y mujeres, y pedirle que manejen la situación lo más comprensiblemente posible.

También es necesario lograr que su hijo se disculpe con la hermana y que llegue a comprometerse con ella, de manera genuina, para que el hecho no vuelva a ocurrir.

Profundizando en el tema

En la pre adolescencia La adolescencia, hay un despertar sexual, más rápido y con matices inesperados, e incluso en los últimos años de la niñez, más aún hoy día, dada la gran influencia de los medios de comunicación y la apertura a la diversidad sexual.

Ese despertar sexual, para el caso de los hombres, es derivado de los cambios físicos, fisiológicos y psicológicos, provocados por el ¨torbellino hormonal¨ propio de la edad, que acompañan el crecimiento físico, con la maduración de los genitales, aparición de vello púbico, axial y en el pecho, surgimiento de la barba y de la manzana de Adán. En éste época de la vida, el adolescente empieza a descubrir el placer producido por él mismo con la masturbación y la provocación al observar personas del sexo opuesto o en otros casos, del mismo sexo, siendo los miembros de la familia los más cercanos y fáciles de observar, se las arreglan para poder hacerlo sin ser sorprendido, sucede en muchísimos caos.

A la conducta de observar a otros ocultamente, cuando se desvisten, están desnudas o están practicando sexo, se llama voyeurismo o escoptofilia. Casi siempre la persona que ¨espía¨ se masturba mientras observa o inmediatamente después de ello, incluso en la habitación y lugar donde antes estaba la persona observada. Un componente característico, es que la observación se realiza en secreto a través de las cerradura de las puertas, grietas de paredes, ventanas y similares, llegando al extremo de perforar puertas de los baños, retirar interruptores y hoy día con la tecnología, instalar cámaras para lograrlo. Esta conducta por lo general se presenta en hombres, quienes se inician en la preadolescencia y la adolescencia y en algunos casos antes, conducta que puede llegar a permanecer hasta la edad madura en algunos casos.

Tenga presente que, la masturbación puede tener como motivador el observar a otras personas y acompañar lo que se ve con pensamientos provocadores de deseo. Y, aunque la observación es una acto natural que se presenta en muchas personas, para éste caso, se debe tener cuidado de no establecer asociación con estímulos inapropiados que pueden derivar en un desorden de conducta y deterioro de las relaciones familiares.

Ahora, los casos de adultos que han continuado como voyeuristas son explicados por el placer sexual que experimentan al lograr el orgasmo en la masturbación paralela a la observación o inmediatamente después, debido a que el placer mantiene la conducta y la perpetua, es decir la hace difícil de eliminar.

Otros casos de voyeurismo, que suelen ser la mayoría son superados quizás porque la relación sexual natural que practican posteriormente como parte de su estilo de vida, es lo suficientemente placentera para desvanecer el voyerismo típico.

Alternativas de acción según el caso:

Comprensión sin actuación:

Hoy día la libertad sexual ha llegado a tal punto de apertura, que desde el contexto de la diversidad sexual, alguien podría pensar que este tipo de observaciones son normales. Cundo se piensa de esa manera, seguramente se comprende y no se actúa. Pero definitivamente, si se quiere preservar el equilibrio en la salud sexual y en la salud familiar en más aconsejable actúar para reencausar la situación.

Comprensión con actuación:

Ahora, es muy importante que usted hable con su hijo, ya de una manera más tranquila y le explique la inconveniencia de esta situación para su propia salud mental, para las sanas relaciones familiares, especialmente con la hermana, ya que se pueden afectar en el sentido que él puede estar teniendo sentimientos de deseo sexual asociados a su propia hermana, situación que debe eliminar totalmente, eliminando el espiar a la hermana. En éste punto debe indagar con él, desde cuando espía a la hermana, en qué condiciones la ha espiado, que pensamientos y sentimientos han acompañado esa observación, si ha estado observando a otros miembros de la familia en estas mismas circunstancias u otras similares, desde cuándo y a través de qué lugares. De modo que, con él mismo, reparen los sitios de la casa que estén dañados por ésta situación, situación que le permitirá a él, quizás, hacer el cierre definitivo de tal acto de observación oculta.

En cualquier caso, asegúrese de hablar con él en privacidad, con un tono de voz normal, tranquilamente. Puede empezar aclarando que a nadie le gusta ver obstruida su privacidad y menos a una hermana en esta situación tan específica y tan íntima para una mujer, porque significa traspasar los valores, los principios y violentar sus derechos.

Invítelo a cuidar el amor fraterno, que es quizás uno de los afectos más auténticos que hay que conservar y cuidar como un tesoro. Es importante incluso, si es necesario, en caso de observar en su hijo, algún brote de rebeldía y resistencia, que imponga la necesidad de hablar sobre el asunto, sin violentarlo. Cuando converse con él es prudente que cada uno exprese los pensamientos y sentimientos al respecto y que lleguen a acuerdos respecto a la privacidad.

Asegúrese que las cosas queden claras en cuanto a la naturalidad de la situación, que él sepa los pros y los contras de la práctica de la masturbación mientras observa a su hermana, de la inconveniencia de hacerlo por cuanto se asocian estímulos y luego si continúa él podría llegar a situaciones insospechadas por él mismo.

Además podría en acuerdo con su hijo revisar las actividades diferentes a las que dedica su tiempo, permitirle que elija y se vincule a clubes de lectura, deporte, sociales, espirituales y quizás acompañarlo usted o el papá, de modo que su hijo invierta más tiempo en la interacción con otros y menos en actividades de voyeurismo y autoestimulación.

Hablen acerca de la sexualidad con jovencitas, aclárele la diferencia entre sexo y sexualidad y que puede aprender a disfrutar de una relación con chicas, incluso sin necesidad de llegar a tener sexo. Compártale sobre la importancia de preservarse para una relación estable, de la imperiosa necesidad de usar anticonceptivos y de la responsabilidad que hay que asumir en caso que piense en mantener relaciones sexuales.

Si cuenta con el apoyo del padre de su hijo y él es una persona ecuánime y equilibrada, sería muy aconsejable que él asumiera el liderazgo para el manejo de la situación, aunque en conjunto con usted.

Atención psicológica:

* Si usted no está seguro o segura de cómo abordar la situación

* Le genera intranquilidad a pesar de conocer sobre el tema

* Conoce sobre el tema pero quiere asegurarse que su hijo tenga las cosas claras.

* La frecuencia del voyeurismo y la masturbación en su hijo es tan alta que disminuye sus interacciones sociales, familiares y descuida sus responsabilidades o está interfiriendo en la dinámica familiar.

* Su hijo presenta una conducta abiertamente oposicional y desafiante que es imposible dialogar con él.

* El padre de su hijo se enteró y actuó de manera violenta.

La atención psicológica implica total confidencialidad, el respeto por el sistema de valores y de creencias. La orientación se realizan dentro de la ética profesional y las decisiones que se tomen están centradas en las personas que son atendidas. Un aspecto muy importante es que su hijo esté en disposición de recibir apoyo. En todo caso, dependerá de las características particulares del contexto y de la persona, de sus expectativas y de su sistema de creencias. Usted puede decidir en conjunto con su hijo si prefieren asesoría cara a cara o virtual y si prefiere ser atendido por un psicólogo o por una psicóloga. Asegúrese de consultar con un profesional con experiencia en el tema y que cuente con equilibrio psicológico.

Orientación espiritual:

Es posible que su hijo necesite otra clase de afecto, que necesite cubrir una necesidad espiritual, necesita aprender a canalizar su conducta sexual. En todo caso se considerará como un aspecto importante el sistema de creencias y cómo éste influye en sus pensamientos, emociones y voluntad.

Le sugerimos que se asegure de asesorarse de una persona equilibrada espiritual y psicológicamente.

Comentarios 

 
0 #3 noreca 20-09-2012 16:51
gracias por su valiosa información
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0 #2 noreca 20-09-2012 16:50
me sirvió de mucha ayuda la orientación, estaba que no sabía qué hacer, muchísimas gracias.
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+1 #1 Maria 11-10-2010 21:18
Yo pienso que a esto no se le debe dar mucha importancia, porque el problema se agrava, debe si vigilarse muy bien las actuaciones del joven para que no se repita.
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